MÁS ALTO, PERO NO MÁS CLARO

Más alto, pero no más claro puede decir basta el Partido Socialista. Nos hemos encontrado con un revuelo interno dentro de Ferraz inmensurable. Diecisiete miembros de la Ejecutiva del PSOE presentan su dimisión para provocar la caída de Pedro Sánchez. Entre estas dimisiones se encuentran la del Presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page,  el antiguo Secretario General de Madrid, Tomás Gómez, la Presidenta del propio PSOE, Micaela Navarro, y el Presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig, quien afirmó que de facto llevaba fuera de la Ejecutiva desde las pasadas elecciones.

57f021abc36188ae498b4710

La Ejecutiva ha dicho basta. Ha dicho basta a un candidato transitorio, a un candidato que se aferra a su sillón como si al soltarlo fuera a caer a un precipicio. Pedro Sánchez, firme y contundente en su postura del “no” al Partido Popular y a la “legislatura del chantaje”, tiene un fallo muy grande como Secretario General, y probablemente como persona: no sabe admitir sus errores. Realmente, no sé muy bien si no sabe admitirlos o desde un principio si quiera es consciente de ellos.

¿Qué quiero decir con esto? Un Secretario General que consigue los peores resultados de la historia de su Partido, perdiendo u millón y medio de votos, un 6% del voto total, y 20 escaños, debe dimitir. Ese Secretario General que hunde así un partido, ha de dimitir, por cuestiones de espíritu de partido y por orgullo. Pero Pedro siguió adelante. Y se volvió a presentar. Y tras haber continuado en el cargo con esos pésimos resultados, se vuelve a superar, perdiendo 5 escaños y 100 mil votos. ¿Qué pasó? Siguió en el cargo, como no. Porque la militancia lo colocó donde está, y eso es indiscutible, la democracia ha de reinar, y la voz del militante socialista ha de prevalecer.

Pero al igual que, por ejemplo, en nuestro Congreso de los Diputados existen mecanismos para deslegitimar y destituir como Presidente a quien lo sea (cuestión de confianza y moción de censura), pues en el PSOE también existe un mecanismo que fuerza a la Comisión a convocar un Congreso, y es la dimisión de la mitad de la ejecutiva más uno. Por lo tanto, esta dimisión en bloque producida dentro de la Ejecutiva, no es nada más ni nada menos que un homólogo de una moción de censura para que Pedro Sánchez abandone la Secretaría General.

Pero Pedro Sánchez, tras haber dimitido más de media Ejecutiva, sigue sin dejar su cargo. Recuerdo que Joaquín Almunia consigue en el año 2000 el 34% de los votos y 125 escaños, e ipso facto presenta su dimisión como Secretario General por malos resultados cosechados. Alfredo Pérez Rubalcaba, tras los malos resultados conseguidos en las Elecciones Europeas, presenta su dimisión como Diputado y como Secretario General. Almunia y Rubalcaba, gente de partido, personas que saben cuándo hay que dimitir, cuándo se han hecho mal las cosas, y qué es lo mejor para el propio Partido.

Nos encontramos ante un Secretario General que se cree legitimado a continuar en su cargo porque la militancia así lo ha querido, y no le falta razón. Pero la legitimidad llega con la legitimación, y la legitimación no es más que el reconocimiento social, y lo que el votante socialista, y el propio PSOE, le han reconocido a Pedro Sánchez es su fracaso, y le están pidiendo por activa y por pasiva que deje su cargo, que piense en el Partido y no en sí mismo, y que deje que el Partido Socialista vuelva a ser el buque político que ha sido todos estos años, y esto se puede decir más alto, pero no más claro.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s